Aumenta las ventas de tu heladería con la fachada

¿Puede el diseño de la fachada aumentar las ventas de tu heladería?

Las heladerías, al menos en España, son negocios que destacan por la estacionalidad de su periodo de ventas, por lo que les resulta de vital importancia aprender a explotar al máximo todos sus recursos para conseguir sus objetivos de ventas y con ellos su supervivencia financiera.

Atraer a nuevos clientes, muchas veces ocasionales o simplemente de paso, debería ser una de las prioridades para aumentar tasas de conversión a ventas.

Por lo que poner foco en la fachada de tu heladería debería de estar entre tus prioridades de actuación. No olvides que la primera impresión que se lleva el cliente de tu negocio se produce antes de tomar la decisión de probar tus helados, y ya sabes:

La primera impresión… siempre es impresionante

Tampoco debemos de olvidar trabajar algunas estrategias de marketing  sensorial (neuromarketing) en la entrada de la heladería:

¿Qué ves?, ¿qué hueles?, ¿que sentimiento evoca?  A menudo es la parte que más olvidamos cuidar y es muy importante, porque una buena comunicación con nuestros prospectos en la entrada generará  la tentación de entrar y probar tus creaciones.

Como ves la percepción exterior de tu heladería es muy importante para que tus clientes te perciban, entren, compren y generes un recuerdo en ellos. Pero de nada sirve todo esto si no tienes una imagen de marca definida y unos valores que te diferencien de tu competencia.

Son estas las claves para dejar de ser una heladería más en el mercado.

Déjame que te hable de algunos casos de éxito:

El primer ejemplo que te propongo es la heladería “Sucrem” que realiza helados de autor en Burgos.

La fachada es su mayor reclamo, por un lado su comunicación está adaptada al entorno sin generar ninguna distorsión con la belleza natural de la calle donde está ubicada.

Además, todos los elementos utilizados (rótulo, cartelería, bancos, plantas,…) son coherentes, aportan valor e imagen de marca.

Las puertas tienen doble función, durante que el negocio está abierto, decoran y sirven para poner los carteles con los tipos de helados, sabores, precios y promociones especiales. Mientras que la heladería está cerrada lógicamente tiene la función de proteger.

Por otro lado, el banco que tiene a la puerta aporta carácter y sirve para que los clientes se sienten a disfrutar de su helado de autor.

Cuando una persona esté sentada en ese banco disfrutando de su helado será el reclamo perfecto para nuevos clientes, ya que generará confianza en posibles nuevos clientes. El acceso al interior no tiene escalones, hay una pequeña rampa, marcada con dos puntos de luz y una alfombra de tejido natural que sigue aportando carácter y es funcional. Como ves todo está pensado para aumentar la tentación en el cliente a entrar y vivir una experiencia de compra.

Sin duda ¡lo consigue!

En el segundo caso que te quiero presentar, es un heladería que está localizada en Londres.

Quizá el clima no es su mejor aliado para el consumo de helados pero lo han convertido en su principal arma de ventas.

Toda la comunicación del local está pensada para evocar a sus clientes una situación deseada, para hacerles sentir por unos momentos como si estuvieran en la playa, sentados en una terraza y disfrutando de un clima cálido, aunque la realidad en el exterior sea muy diferente.

Su imagen de marca es sencilla y colorida.

El cristal que recubre toda la fachada es traslúcido para dejar pasar el máximo de luz natural y así ayudar a esa ilusión de que estás en un entorno al aire libre.

Además por la parte baja de la fachada del cristal es completamente transparente, creando un suave degradado de translúcido a transparente que representan la orilla del mar y formando un efecto visual  para dejar ver las mesas y la entrada tan llamativa y que te indica el camino hacia el mostrador.

En el exterior indica los distintos tipos de sabores que dispone para que cuando llegues al interior te sea mucho más fácil decidirte.

El suelo de la entrada es impactante ya que simula las pasarelas de madera que te llevan a la playa en amarillo, tono cálido y activo, mezclado con blanco que transmite frescura e higiene. Esta pasarela sin darte cuenta te acompaña hasta llegar al mostrador.

Por último, ¿por qué no sacar tu heladería a la calle? Busca lugares donde tus clientes desearían tomar un helado, como por ejemplo, en el paseo de la playa, a la salida de un colegio, cerca de las piscina municipales de tu ciudad o por qué no, ofrece tus productos como un rincón con encanto dentro de un evento.

Existen cámaras frigoríficas adaptadas para poder moverlas y llevarlas donde desees. Con buen gusto y teniendo una potente imagen de marca llamará la atención de tus clientes. Por un lado, reforzarás tu comunicación e identidad, aumentarás tus ingresos porque habrás creado un nuevo canal de ventas y sobre todo harás algo diferente que como consecuencia generará un buen recuerdo en tu cliente.

Recuerda…

La primera impresión es impresionante.

Si quieres mejorar la comunicación exterior de tu negocio ponte en contacto por email a info@latiendologia.com.

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